El empresario turístico repasó la evolución de la actividad en Tierra del Fuego, destacó el crecimiento del turismo de cruceros y advirtió sobre la necesidad de ampliar la infraestructura portuaria. Además, cuestionó la lentitud del Estado para acompañar el desarrollo del sector y sostuvo que es necesario facilitar la inversión privada.
En el programa ‘trenx.ok’ que se emite por Radio Provincia, Ángel Brisighelli, repasó la historia del turismo fueguino y recordó que "tenemos antecedentes de operaciones turísticas en Tierra del Fuego de alrededor de 1920. Es decir, las operaciones básicamente en crucero. El Monte Cervantes es el más conocido por el naufragio, pero están los antecedentes del Sarmiento, del Capolonio y de todos los barcos de la Hamburg Sudamericana. O sea que el turismo en Tierra del Fuego tiene más de 100 años de evolución".
En ese sentido, explicó que “en los años 60 y principios de los 70 teníamos alrededor de 10 o 12 recaladas por temporada, contra las más de 500 que tenemos ahora. En aquel momento era un movimiento importante para Ushuaia, porque la ciudad tenía apenas entre 7.000 y 8.000 habitantes".
Brisighelli sostuvo que "hoy estamos con más o menos unas 500 recaladas de cruceros por temporada, lo que nos posiciona como el puerto de cruceros con mayor movimiento en cantidad de recaladas del hemisferio sur".
Asimismo, destacó que "el segmento de cruceros es prácticamente inmune a los cambios económicos que tiene la Argentina. Su estructura de costos es estable y mantiene una tasa de crecimiento sostenida a lo largo del tiempo”.
"Hay mucho movimiento económico alrededor de la operatoria de cruceros. Los barcos se aprovisionan en Ushuaia con frutas, verduras, combustible, agua y distintos servicios logísticos. Que no consuman hotelería no significa que no generen ingresos para muchos otros sectores. El turismo tiene muchos bolsillos y el dinero no llega a todos de la misma manera, pero siempre termina distribuyéndose", sostuvo.
Infraestructura turística consolidada, pero con un puerto insuficiente
Consultado sobre la capacidad de Ushuaia para atender el crecimiento del turismo, Brisighelli consideró que "Ushuaia tiene una muy buena estructura de prestación de servicios. Hotelería, transporte, guías, restaurantes y todo lo accesorio están muy bien desarrollados. Hoy creo que Ushuaia debe ser el destino turístico de la Argentina con la mejor infraestructura de transporte turístico, incluso mejor que Buenos Aires en ese aspecto".
Sin embargo, advirtió que "la capacidad del puerto ya resulta insuficiente".
"Hay días en los cuales la demanda de barcos supera la capacidad operativa del puerto y esos cruceros deben quedar en rada. La ampliación de 100 metros ayudó mucho, pero claramente es insuficiente. El puerto necesitaría por lo menos otros 200 metros más de ampliación", indicó.
También alertó por el deterioro de otras instalaciones portuarias.
"Tenemos un muelle menos que hace veinte años. El muelle que se rompió en la tormenta de 2012 nunca fue reconstruido y el de catamaranes también sufrió daños importantes. Cada vez tenemos menos infraestructura y no más", remarcó.
Crecimiento del sector privado
Brisighelli destacó el crecimiento de la actividad privada en Ushuaia durante las últimas décadas. "Hoy hay 136 agencias de viajes inscriptas en Ushuaia. Algunas quizás no tengan una actividad intensa, pero igualmente es un número muy importante. También crecieron muchísimo los transportistas y los prestadores de excursiones, especialmente todo lo vinculado al turismo aventura, el trekking y las excursiones 4x4", señaló.
En el caso de Rumbo Sur, explicó que "nosotros no desarrollamos directamente el turismo aventura. Todo lo que es trekking, 4x4 y actividades similares lo contratamos con prestadores de Ushuaia. En los días de mayor movimiento llegamos a tener 35 micros trabajando simultáneamente y más del 60% pertenecían a otros transportistas".
Por otro lado, el empresario también expresó su preocupación por el fuerte incremento de visitantes en algunos atractivos naturales. "La demanda sobre Laguna Esmeralda ha crecido en números que te diría que son hasta insalubres. Se ha vuelto un problema. Es necesaria una intervención importante para organizar el uso del lugar y minimizar el impacto ambiental. Si no se hace, terminás perdiendo el producto", advirtió.
Críticas al Estado: "Siempre llega tarde"
Brisighelli realizó un análisis crítico sobre el rol del Estado en el desarrollo turístico y afirmó que "históricamente el Estado siempre ha venido atrás de la demanda, con tiempos extremadamente largos y llegando a la necesidad bastante después de cuando debería haber llegado".
No obstante, destacó que "el primero fue en la década del 60 con la gestión del gobernador Ernesto Campos, cuando se construyeron hosterías y se impulsó la apertura de la Ruta Nacional 3. El segundo fue a fines de los 90, con la construcción del aeropuerto, el puerto de Ushuaia y Cerro Castor. Esas tres obras tuvieron un impacto extraordinario en el desarrollo turístico".
Fuera de esos períodos, consideró que "el turismo es desarrollado casi en un cien por ciento por el sector privado, pero necesita que el Estado haga las inversiones en infraestructura. Ahí es donde muchas veces hace agua".
La inversión privada y las oportunidades perdidas
Finalmente, Brisighelli planteó que "es difícil que te dejen invertir. Lo que hace falta es un Estado proactivo que abra el juego al sector privado".
Como ejemplo, recordó la frustrada licitación de la Hostería Petrel y manifestó que "nos presentamos con un proyecto de inversión de aproximadamente un millón setecientos cincuenta mil dólares y el comité de evaluación resolvió que la oferta no era conveniente para la provincia. Ocho años después, la hostería sigue abandonada y en peores condiciones que entones”.
En ese sentido, concluyó que “hemos presentado distintas iniciativas privadas para desarrollar obras y servicios en la ciudad, el puerto y otros lugares de la provincia, pero prácticamente ninguna prosperó porque el Estado nunca termina tomando la decisión de abrirle el juego al sector privado para que haga las inversiones necesarias".
FUENTE: p23