El Superior Tribunal de Justicia confirmó en noviembre de 2024 la condena a tres años de prisión en suspenso contra David Alejandro Ciares, hermano del director del Servicio Penitenciario Provincial, Ariel Ciares.
El Superior Tribunal de Justicia confirmó en noviembre de 2024 la condena a tres años de prisión en suspenso contra David Alejandro Ciares, hermano del director del Servicio Penitenciario Provincial, Ariel Ciares. Pese a la sentencia firme por abuso sexual simple reiterado, el condenado no fue exonerado de la fuerza y su eventual reingreso al sistema penitenciario plantea un riesgo para trabajadoras y mujeres privadas de libertad. El Gobierno provincial aún no emitió dictamen ni opinión sobre el caso.
El máximo tribunal fueguino rechazó el recurso de casación presentado por la defensa de David Alejandro Ciares y confirmó la condena dictada en primera instancia: tres años de prisión en suspenso por dos hechos de abuso sexual simple ocurridos en diciembre de 2021 en Ushuaia. La sentencia incluye reglas de conducta como informar cambios de domicilio, someterse al Patronato y abstenerse de consumir alcohol o drogas, además de la prohibición de contacto con las denunciantes.
La condena fue dictada originalmente por el Tribunal de Juicio en lo Criminal del Distrito Judicial Sur y quedó firme tras el fallo del Superior Tribunal de Justicia emitido en noviembre de 2024. El dictamen fue firmado por los jueces María del Carmen Battaini, Gonzalo Sagastume y Ernesto Adrián Löffler, quienes coincidieron en que la embriaguez alegada por la defensa no era accidental ni involuntaria, y que las víctimas se encontraban en estado de vulnerabilidad, sin capacidad de consentir. También destacaron que los daños psicofísicos fueron acreditados mediante pericias psicológicas y que la pena aplicada se encuentra dentro de la escala legal.
La resolución judicial es firme y deja sin margen de discusión la responsabilidad penal del condenado. Sin embargo, Ciares continúa vinculado al Servicio Penitenciario Provincial, institución que dirige su hermano, Ariel Ciares. No fue exonerado de la fuerza y se analiza incluso la posibilidad de su reingreso, lo que implicaría un riesgo directo para las compañeras de trabajo y para las internas mujeres que pudiera tener bajo su responsabilidad.
El caso adquiere mayor gravedad porque Ariel Ciares es la máxima autoridad del Servicio Penitenciario y, hasta el momento, desde el Gobierno provincial no se ha emitido dictamen ni opinión sobre la situación. La ausencia de una definición política y administrativa expone a la institución a cuestionamientos por falta de perspectiva de género y por la protección de derechos de las trabajadoras y de las personas privadas de libertad.
La confirmación de la condena contra David Alejandro Ciares y la inacción oficial abren un debate urgente sobre la responsabilidad del Estado en garantizar que quienes han sido condenados por delitos sexuales no ocupen cargos de poder dentro del sistema penitenciario.