El concejal cuestionó la falta de gestión para regularizar terrenos pertenecientes al Estado nacional dentro de Ushuaia y sostuvo que el Concejo Deliberante todavía puede avanzar en la definición de usos e indicadores urbanísticos antes de que se concreten nuevos desarrollos. También pidió mayor control sobre las excepciones y los proyectos con impacto ambiental.
La decisión del Gobierno nacional de intimar al Municipio de Ushuaia a desalojar un predio de dominio nacional, con el objetivo de avanzar posteriormente en su subasta, reavivó el debate sobre la planificación urbana de la ciudad. El terreno, ubicado en un sector que los vecinos identifican como el ex vivero de los coreanos o el galpón de la sal, volvió a poner sobre la mesa la necesidad de definir el destino de las tierras públicas y establecer reglas claras para su desarrollo.
El concejal del Movimiento Popular Fueguino, Vladimir Espeche, consideró que el conflicto pudo haberse evitado si el Municipio hubiera impulsado con anticipación acuerdos con el Estado nacional para regularizar la situación de ese y otros inmuebles públicos. "Este es un tema que venía sonando hace mucho tiempo. El Departamento Ejecutivo Municipal tendría que haber llevado conversaciones y normalizado esta situación. Pero esto no pasa solamente con ese terreno; ocurre con muchos otros que son de la Provincia y también de Nación. Tendríamos que haber ordenado todo esto hace tiempo. Es producto de la inacción y de la falta de gestión para generar políticas públicas claras que protejan el suelo urbano de todos los fueguinos", afirmó.
En esa línea, sostuvo que durante los últimos años existieron condiciones políticas para avanzar en convenios que permitieran incorporar esos terrenos al dominio municipal o acordar un destino para ellos. "Esto se logra con gestión, coordinando con un Ejecutivo nacional. No solamente haciendo repudios contra las autoridades nacionales. Tenemos representantes, senadores y diputados, que tendrían que estar poniendo palabras para resolver estos temas y no solamente expresando diferencias ideológicas", señaló.
Aunque reconoció que la propiedad del predio corresponde al Estado nacional, Espeche sostuvo que el Concejo Deliberante aún puede intervenir definiendo usos e indicadores urbanísticos que condicionen cualquier desarrollo futuro. "Yo creo que hay que trabajar y espero que podamos avanzar. Me tengo que reunir con Valter Tavarone para poder avanzar con los demás concejales, tanto del oficialismo como de las otras fuerzas políticas, porque realmente hay que llevar adelante acciones que protejan el patrimonio de los fueguinos", expresó.
El edil vinculó esa discusión con otros expedientes urbanísticos que actualmente analiza el Concejo y cuestionó que muchas iniciativas lleguen sin la documentación técnica necesaria. Recordó que recientemente impulsó el regreso a comisión de cinco proyectos de desafectación de tierras porque no contaban con informes de impacto ambiental ni definiciones sobre el destino final de esos espacios. "A nosotros nos llega desafectar tal zona y decimos: no tenemos el informe de impacto ambiental, no tenemos quién va a ser el adjudicatario, entonces mandemos a comisión y trabajemos en conjunto. Justamente hoy estoy presentando con Valter un pedido a la Secretaría de Hábitat para saber cómo realmente se van a utilizar y cuál va a ser el destino del suelo urbano", indicó.
También cuestionó el modo en que se otorgan excepciones urbanísticas y puso como ejemplo el edificio de la UOM. "Ese edificio está excedido casi en mil metros cuadrados. No había planos, no pasó por el COPU y se otorgó una excepción compensando con el arreglo de una escalera. Si seguimos actuando de esta forma es muy difícil exigir que se cumplan todos los mecanismos pertinentes", sostuvo.
Espeche extendió sus cuestionamientos a otros proyectos con impacto ambiental y confirmó que solicitaría informes sobre el relleno sanitario, la planta de asfalto y la futura hormigonera prevista para el Valle de Andorra. Señaló que también reclamará estudios sobre la cuenca hídrica y el mapeo de vientos, al considerar que "necesitamos una Secretaría de Ambiente que realmente proteja el ambiente" y que los vecinos conozcan las consecuencias que podrían tener esas obras.
Finalmente, insistió en que la planificación debe convertirse en el eje de cualquier política de desarrollo urbano. "No se puede avanzar sin cuidar el ambiente y sin planificar. Hay que fomentar la inversión privada, sí, pero de una forma sostenible. También tenemos que garantizar que la tierra se comercialice a valor de mercado y no seguir entregándola a valores irrisorios. Tenemos que trabajar más detenidamente porque no podemos seguir resolviendo estos temas de parche en parche", concluyó.
FUENTE: edfm